En Chile no se ha salvado ni la salud ni la economía

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Prestigiosos medios internacionales como la cadena norteamericana Bloomberg, han informado del pésimo manejo que ha hecho el gobierno chileno de la pandemia, donde publican "Siguió el ejemplo de países ricos (...) y se dio cuenta que un gran porcentaje de sus ciudadanos son pobres".

Es lamentable constatar que hoy Chile se encuentra entre los diez países del mundo, con mas contagios confirmados por la pandemia y entre los cinco países más afectados si consideramos la cantidad de contagiados en proporción a su población. Más lamentable aún es que la cifra de fallecidos por coronavirus, también pone a nuestro país entre los más afectados.

La situación hoy, parece seguir una previsión realizada por Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington que, en un análisis publicado a fines de mayo, indicaba que el peak de la epidemia en Chile sería hacia fines de julio con una lamentable cifra de fallecidos de más de 10.000 decesos, si no se tomaban medidas distintas de las que estaba aplicando el gobierno en esa fecha.

De manera categórica se ha ido evidenciando que las advertencias de distintos actores sociales y políticos han hecho; en relación a lo insuficiente de las medidas tomadas por el gobierno de Sebastián Piñera para enfrentar la crisis generada de la pandemia de Covid19, se han ido cumpliendo y las cifras de contagiados y fallecidos han ido en aumento sin que se vislumbre un punto de inflexión que haga pensar que las cosas tiendan a mejorar.

El gobierno en la primera parte de la epidemia incluso quiso ostentar sus resultados, haciendo odiosas comparaciones con otros países, que con los resultados que tenemos a la fecha lo ponen en un vergonzosos ridículo internacional.

Todo esto produce pesar, pero también rabia, pues el ejecutivo ha actuado con soberbia y sordera. No ha querido escuchar lo que los gremios, sindicatos, personeros del mundo científico y académico vienen apuntando desde el comienzo de la epidemia.

Pero peor aún es que se ha evidenciado que el gobierno no conoce la realidad social de una importante porción de la población del país como lo muestra el tenor de las medidas que ha tomado, e incluso declaraciones de personeros tan relevantes como el ex ministro Mañalich cuando indicaba desconocer los niveles de hacinamiento y pobreza de la población de algunos sectores de Santiago.

Esto es preocupante para nuestro país, ya que estas proyecciones -en su momento parecían alarmistas- se han ido cumpliendo, sin que el accionar del ejecutivo haya podido mejorar nuestra realidad y peor aún ha generando la sensación de que estamos siendo conducidos por un gobierno que no tiene entre sus prioridades el bienestar de la población, no conoce su realidad social, y que más bien, está preocupado principalmente de la salud financiera de las grandes empresas y de la macroeconomía.

Y en esto también se han equivocado, pues al no tomar desde el principio medidas sanitarias adecuadas, jugando a cuarentenas parciales y dinámicas que no afecten la actividad económica del gran empresariado, esperando que la "inmunidad de rebaño detuviera la epidemia", lo que han conseguido es prolongarla en el tiempo. Y este largo periodo de crisis en el país si está teniendo un efecto dañino severo sobre su economía, y hasta ahora los principales afectados son los trabajadores, las pequeñas empresas y los trabajadores por cuenta propia.

Hoy el gobierno ha cambiado el ministro de salud y durante los últimos días sus personeros se han mostrado algo más cautos en sus declaraciones, sin embargo, no se aprecian cambios de fondo en sus políticas.

Con la estrategia que ha seguido el gobierno hasta ahora, no se ha salvado ni la salud ni la economía, esperamos tiempos mejores.

Gabriel Rojas Oyarce
Contador Público y Auditor
Licenciado en Auditoria
Dirigente PC San Fernando