Por Víctor León Donoso
Hoy vivimos semanas llenas de partidos de fútbol, en el contexto del mundial. Esta fiesta deportiva se ha visto empañada por la condición que existió con la selección de Irán. Quienes, debido a la determinación de las autoridades de EEUU, debieron instalarse en Tijuana, México, y solo podían viajar al partido de fútbol por el día. Esta vergonzosa situación, reflejo del panorama geopolítico mundial. Por lo anterior, parece bueno recordar cuando Chile fue sede del mundial de fútbol y las diversas formas de socialización con los deportistas participantes.
Los últimos días de mayo de 1962 hicieron arribo a la región las delegaciones de las cuatro selecciones que disputarían el grupo de Rancagua del Mundial de Fútbol: Argentina se hospedó en el sector del Sauzal en un recinto de Endesa, Inglaterra se ubicó en un complejo de la Braden en Coya, Bulgaria en la zona precordillerana de Machalí y, por último, Hungría, que residió en Rengo.
Las distintas selecciones causaron revuelo en las comunidades, estableciendo relaciones de amistad. La llegada de la delegación de Hungría a Rengo generó mucha expectación; los bomberos hicieron sonar la sirena para anunciar el arribo de la selección europea. La delegación se hospedó en el Hotel Turismo. En esos días la editorial del periódico de Rengo “La Verdad” titulaba “Bienvenidos, hermanos de Hungría” y señalaba: “Aquí estamos. Aquí está nuestra sincera hospitalidad americana. Aquí está Rengo, hermanos, para cobijarlos en sus aleros fraternos y que la lejana Patria, aquella Hungría que queda perdida en la distancia, la sientan aquí. Que Rengo sea para ustedes, hermanos de Hungría, la segunda patria y que la nostalgia y el recuerdo de quienes quedaron en aquellos hogares sea pasajera, fugaz”.
Uno de los testimonios más importantes, es el libro publicado por el jefe de la delegación de Hungría, Sándor Barcs quien relata toda la visita de su delegación a Chile. En ella, resalta en varios pasajes, el gran afecto y preocupación que rindió la población de Rengo. Uno de esos momentos se vivió cuando recién se hospedaron en el hotel. La queja por no proveer calefacción suficiente fue evidente, hasta arriesgando que la delegación viajara en búsqueda de un nuevo lugar. Fue cuando el reportero de la Radio de Rengo Carlos Ramírez Correa, informó de la situación a los auditores; por ello señala: “Los habitantes de Rengo empezaron a traernos estufas de gas. Como daban demasiado calor para una sola habitación, las pusimos en los pasillos y abrimos las puertas”. Desde los primeros días, fue ofrecida una gama importante de actividades a la delegación deportiva: “El comité de Rengo les ha ofrecido paseos al campo o ciudades vecinas, visitas industrias, etc. Todas las han rechazado para no interrumpir el plan de entrenamiento. Solamente ayer, accedieron a conocer los alrededores, visitando la hacienda Tipaume, Fundo Mendoza y finalmente el Fundo La Granja, donde fueron servidos refrescos y frutas por el anfitrión don Valentín Nicoletti”.
Días previos al mundial, la selección húngara disputará un amistoso con el cuadro de Colchagua, siendo la inauguración del estadio municipal de Rengo. En el periodo, La Región comentaba el 26 de mayo de 1962: “La afición sanfernandina se apresta a concurrir mañana al encuentro amistoso que sostendrá el Seleccionado de Hungría y el Deportivo Colchagua, en el Estadio Municipal de Rengo. El programa elaborado por dirigentes de la Villa Olímpica, consulta a primera hora, 2 de la tarde, el partido entre, Selección B de Hungría y un combinado de Rengo, para actuar de fondo Selección A de Hungría frente a Colchagua. Para este encuentro se han interesado en transmitir Radio Minería de Santiago, Radio Rengo y Radio Manuel Rodríguez, lo que equivale a encontrar mañana en la cancha a un equipo numeroso de locutores, comentaristas y radiotécnicos”. En dicho partido, muchas personas viajaron en tren desde San Fernando y otros lo hicieron en buses especiales que salían desde “Bristol City”, para ver jugar a sus representados, los que perdieron de forma estrepitosa por 10 a 0.
Fueron múltiples las instituciones que hicieron gala de sus presentaciones y cariños para los visitantes europeos: “El lunes en la tarde llegó hasta el Hotel Turismo de nuestra ciudad el Coro de Quinta de Tilcoco dirigido por su maestra, la señorita Consuelo Besoaín Smith y una veintena de simpáticas damas y robustos varones, para ofrecer a la delegación magyar un programa de música y bailes folclóricos nacionales”.
Luego de los partidos de Hungría en Rancagua, la población de Rengo, se movilizaba para rendirles apoyo: “Inmediatamente después de terminado el encuentro entre ingleses y húngaro en el Estadio Braden, el cuadro magyar se vino de inmediato a su concentración del Hotel Turismo, donde los esperaban más de 100 aficionados locales, que, desafiando la lluvia, le tributaban sus felicitaciones y gritos de aliento”.
La selección húngara alcanzó hasta los cuartos de final del torneo, cuando pierde con Checoslovaquia por la cuenta mínima; a pesar de la derrota, los húngaros pidieron permanecer otros días en Rengo, debido a su cercanía con los habitantes. En aquellos, días fueron objeto de múltiples demostraciones de afecto.
Una de las últimas actividades fue una fiesta en su honor: “Así fue como el lunes en la noche, en el hotel Central de la señora Humilde de Zamorano, un grupo de jóvenes organizó un baile social al cual asistieron la casi totalidad de los jugadores y dirigentes. La fiesta comenzó a las 19 y terminó cerca de las 22, pudiendo notarse un ambiente de neta y sana alegría juvenil, a tal extremo que podemos decir que por vez primera vimos a los jugadores bailar y divertirse sin las exigencias que significaban horarios o la presencia de los dirigentes”.
La despedida de Rengo, fue muy emotiva y multitudinaria; unas dos mil personas se reunieron fuera del hotel, escribió Sándor Barcs: “Las mucamas lloran, los camareros nos tienden la mano con lágrimas en los ojos, nos desean buena suerte. Nos desean buen viaje y pronto regreso”.
El mundial de fútbol de 1962, no solo fue un hito deportivo, marcó a nuestras comunidades, demostró una sociedad agradecida y afectuosa con las visitas.
Fotografías gentileza www.memoriachilena.gob.cl