Los desafíos del nuevo Chile

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Los problemas de la democracia se resuelven con más democracia. Esa, que parece ser una frase cliché, cobra sentido en un país que el 18 de octubre de 2019 dio paso a una ciudadanía empoderada que se volcó a las calles a protestar en contra de los abusos y la desigualdad, en medio de una pérdida de credibilidad sin precedentes en las instituciones públicas y privadas.

En una jornada cívica inédita, el domingo 11 de abril las y los chilenos se enfrentarán a cuatro elecciones simultáneas. Ese día concurrirán a las urnas para elegir a los integrantes de la Convención Constitucional que redactará la nueva Carta Magna, además de gobernadores regionales, alcaldes y concejales.

Datos del Servel dan cuenta de 155 cupos para la Convención, 16 para gobernadores, 345 para alcaldes y 2.252 para concejales, con un padrón electoral en el que hay 14.900.089 personas habilitadas para votar, 7.642.418 mujeres y 7.257.671 hombres, además de 414.915 extranjeros autorizados a sufragar.

De esas cuatro elecciones, la de convencionales constituyentes reviste una especial importancia, ya que por primera vez en nuestra historia los chilenos daremos inicio a un proceso constituyente de carácter pacífico y democrático, en contraposición a los anteriores que se gestaron tras diversos episodios de fuerza como las cartas fundamentales de 1833, redactada por los vencedores de Lircay, la de 1925 promulgada por Arturo Alessandri Palma tras dos golpes de Estado, y la de 1980, gestada en medio de un contexto dictatorial y de constantes violaciones a los Derechos Humanos.

Esta nueva Constitución debe contener consensos básicos a partir de los cuales erigir el Chile del futuro. Un país que asegure pensiones dignas, una Salud y Educación de calidad, protección a la infancia y una real igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.

Igualmente, debe fomentar la participación política, el reconocimiento constitucional de los pueblos originarios, el respeto a las minorías, un medio ambiente sin contaminación, el acceso a la vivienda, la libertad de culto, el derecho al agua y una verdadera descentralización.

Sin embargo, esta Carta Fundamental debe cambiar el modelo actual, que prioriza el desarrollo nacional por sobre el de los territorios. En eso, es fundamental la elección de gobernador, sobre todo en O'Higgins, una región que pide a gritos una mayor autonomía y descentralización.

Por Luis Berwart, Alcalde de San Fernando.