CUANDO UN AMIGO SE VA...

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Que noticia más triste recibí este lunes con la inesperada partida de mi querido amigo de infancia Daniel González Acuña (Q.E.P.D.) Cuando era niño, el profesor de la Escuela Agrícola Las Garzas Don Mario Cádiz (QEPD), me enseñaba, en su tiempo libre, con esmero y cariño, el arte de cuidar, alimentar, cobijar y proteger a los animalitos, en especial, a los conejos Angora y Chinchilla, muy escasos en esa época.

Con su abrupta, sentida y trágica partida, tuve la fortuna de contar con el apoyo, cariño y compañía de un gran amigo de la familia, sólo unos pocos años mayor, pero con una profunda e indescriptible pasión y amor por los animales, lo cual compartíamos.

De esta forma, construimos una gran amistad de infancia, cuidando conejos e ilustrándonos mutuamente sobre la vida animal, la cual, mi querido amigo, finalmente, adoptó como vocación y proyecto de vida, junto con el Andinismo, su otra gran pasión.

El tiempo muchas veces nos separa, pero algunas personas, como que se quedan inmutables e intactas, como en una máquina del tiempo, para toda la vida.

Tal vez por eso, cada vez que nos veíamos, era como si hubiésemos estado juntos ayer hablando de sapos, perros, gatos, liebres y conejos; y, tal vez por eso, hoy me embarga una profunda tristeza de saber que ha partido un gran amigo de la vida, un amante de los animales, un hombre bueno, leal, noble, inteligente y honorable, un digno hijo de nuestra Comarca de Ensueños.

Hasta siempre querido amigo Daniel González Acuña.

Mauricio Ramírez Zúñiga
Abogado