NOS DEJO... LA SEÑORA DEO

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El lunes 5, de la semana pasada, dejó de existir nuestra querida esposa, madre y abuela DEONIVES ARMIDA ESPINOZA FIGUEROA (Q.E.P.D.), luego de una larga enfermedad y que, debido a su debilidad, no pudo soportar tres paros cardiacos, a pesar que le dieron todas las atenciones pertinentes en la UCI. La familia aprovecha este recuerdo, para agradecer la valiosa colaboración recibida de Claudio García y los Dres. Héctor Toledo y Luis Concha.

La Sra. Deo, como muchos la conocían con ese nombre, fue una santiaguina que se radicó en San Fernando, cuando ganó el concurso para ejercer la asignatura de Educación Física, en el Liceo de Niñas, actual Eduardo Charme "no con muchas ganas", porque era capitalina de corazón, a donde esperaba volver luego de tres años "en provincia", que era la exigencia administrativa del Ministerio de Educación.

Ya como Profesora pudo dar cumplimiento a sus anhelos docentes, en especial, haciendo de la práctica del Voleibol y Atletismo, una actividad conocida por las estudiantes, más, si en ambos deportes participó en un buen número de Campeonatos Provinciales, Regionales y Nacionales, con satisfactorios resultados.

Su dedicación por atender a sus alumnas era espontánea, aplicando también sus conocimientos como Kinesióloga, titulada en la Universidad de Chile. Por esta razón, y su especial amabilidad, la hicieron que fuese muy apreciada también por las personas de su trato diario, porque siempre estaba dispuesta a ayudar desinteresadamente.

El Comité de Damas Rotarias, le permitió encauzar su espíritu de servicio a la comunidad de adopción, sobretodo en la ayuda a las madres, ancianos y niños, que precisaban de una mano amiga para solucionar sus problemas de salud o estaban en desprotección.

Y todo esto, es posible comprobar por los cientos de correos, whatsApp y llamadas telefónicas que nos han llegado, que compromete eternamente a la familia. Por esa razón, queremos agradecer, por estas líneas, a todos y cada uno de Uds. por la gentileza de acordarse de la Sra. Deo, una buena mujer, mejor esposa, madre y abuela, en suma, una dama.

Para los que fuimos objetos de su cariño y preocupación, no nos caben dudas, que está descansando en Paz...