EN TIEMPOS DE PANDEMIA, TEJER PARA SANAR

Columnas y Artículos

Con la llegada del invierno y para agregar un elemento más en tiempos de pandemia, les propongo realizar un excelente ejercicio que cualquiera puede realizar, ya que no se necesitan tantos elementos, más que todo es lana, palillos, crochet o telar, disposición y muchas ganas de sanar.

Existen numerosos estudios médicos y científicos como los que dejo en el recuadro (ver recuadro1*) que apoyan con bases comprobadas que la práctica de tejer ya sea cualquiera de las diferentes modalidades, aporta importantes beneficios en la salud de quien la ejecuta, algunos de estos beneficios son desde agudeza sensitiva, desarrollo de habilidades creativas, a ejercicios psicomotores, entre otros, reduciendo niveles de ansiedad, retraso de la pérdida de la memoria, previene enfermedades como el Alzheimer, contribuye de manera considerable con la recuperación mental y física después de una intensa jornada laboral.

Es por ello que en tiempos de pandemia en donde los niveles de estrés son altos, la imposibilidad de libre tránsito, también están condicionadas, la rutina y los trastornos del sueño alteran la armonía interna y externa de los miembros de la familia, es por ello que es una buena propuesta el considerar el hecho de tejer para sanar.

Tomar un ovillo de lana o reciclar lana de alguna prenda un poco pasada de moda también es posible, será obviamente un desafío y formará parte del proceso creativo, elegir la técnica, el punto, el color, lo que se desea tejer son elementos que pondrán a trabajar el lóbulo frontal en acción, cada elección será única e irrepetible es por ello que el tejer a mano cobra un valor extraordinario porque cada prenda o accesorio es exclusivo que no sólo tendrá consideraciones estéticas en el resultado final, sino también tendrá una carga emotiva que podrás descubrir.

Tejer sin dudas es un buen ejercicio que implica cálculos, cuantificar, aumentar, disminuir cambiar colores, matizar o conjugar diseños de puntos, cada componente agregará mayor complejidad en la medida que quiera ir avanzando al siguiente nivel, iniciar por lo más básico es el comienzo, lo que al acto repetitivo de urdir y comenzar a pasar los puntos de un palillo a otro a lo largo de cientos de hileras, sin darse cuenta estará creando un abrigado cuello para niños, o una larga bufanda para adultos.

Lo más importante es terminar cada proyecto que desees iniciar y podrás sentir la satisfacción de lo placentero, significativo y agradable que podrá experimentar.

Esta acción de tejer es además una buena oportunidad de encuentro social/familiar, una instancia de aprendizaje, de enseñanza es una mirada de traspaso cultural una herencia rica en historias y recuerdos que en días de reclusión sanitaria trae un aire fresco aportando una dinámica diferente momento propicio para traer recuerdos de los más grandes de la casa lo que contribuye a activar la memoria a largo plazo, en los adolescentes aumentará la concentración y podrán a prueba la acción de cultivar la paciencia, y los más pequeños de la familia de manera lúdica lograrán mejorar la coordinación a través del apoyo de alguna historia fantástica o una canción que hable de algo que les guste y así sin darse cuenta más un par de puntadas podrán dar forma a un par de calcetines , un gorro o un cintillo.

Tejedores/as hay muchos, están los que utilizan esta habilidad con mayor técnica, habilidad o destreza lo que será una constante es que el momento de tejer aportará con instancias de auto control, introspección, alivio de la tensión arterial por ello es una acción beneficiosa y terapéutica, otros descubrirán la beta de la entretención, ya que podrá ser una experiencia asociada al aprovechamiento del tiempo de ocio, en cambio para los más competitivos y emprendedores lo verán como trabajo, poniendo sus conocimientos y dedicación en función de tejer y crear para otros lo que además de abrigar y contar con diseño exclusivo aportará recursos extras que ayudarán al presupuesto familiar.

Es por ello que en tiempo de distanciamiento social, de autocuidado, de monotonía y estrés, pensar y animarse a tejer es una excelente idea para explorar y considerar, por lo que les dejo esta invitación a retomar la habilidad si la tienen olvidada y para los que no han incursionado en el arte de tejer que se animen y aprendan en redes sociales existen tutoriales muy entretenidos y fáciles de seguir, en cada ciudad también sitios de tejedoras, clubes afines o espacios que ofrecen clases de manera virtual.

Son muchas las razones que se van tejiendo en este arte y múltiples los factores que inciden aportando beneficios en la salud mental y motora de quien lo ejecuta, es por ello que es estos días en la rutina parece asfixiarnos y la depresión se asoma, te recomiendo hacer una pausa, respirar profundo re organiza la rutina diaria busca un espacio físico que te sienta bien, buena luz, busca la lana que más te guste prueba con crochet o palillos inténtalo alcanza tu equilibrio, armonía y obtendrán momentos de inspiración, salud y paz.-

http://newenchile.ueniweb.com/#gallery

MARIA-JOSE LOPEZ